¡¡Atrévete!!

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¿Qué es la amaxofobia?

¿Qué es la amaxofobia?

La amaxofobia o miedo  a conducir es una sensación de malestar que manifiestan algunas personas  ante la expectativa de conducir un vehículo  y que puede aparecer antes  o durante  la conducción.

Este malestar aparece por un  miedo a la reacción de los demás conductores o a una inseguridad propia por verse poco capacitado para manejar el vehículo. No siempre la persona que lo sufre ha tenido con anterioridad una experiencia traumática al volante, en muchas ocasiones la amaxofobia aparece como consecuencia de la inseguridad del paciente.

Personas con un perfil ansioso son más proclives a que desarrollen este tipo de fobia. Si la persona con este perfil evita coger el coche para desplazarse en trayectos cortos porque puede ir a pie o en un medio de transporte público no conseguirá más que afianzar ese miedo a la vez que gana inseguridad, de forma que cada vez le resultará más difícil enfrentarse a la conducción de un vehículo.

Para vencer esta fobia es necesario que el paciente acuda a un profesional que le ayudará a analizar los pensamientos anticipatorios que le generan miedo, en cada persona pueden ser diferentes y hacer una buena evaluación es fundamental para avanzar en el proceso de control de los miedos. A veces ocurre que los pacientes, después de haber estado durante un tiempo largo sin conducir, perciben inseguridad debido a que han dejado de tener confianza en ellos mismos como conductores.

La intervención mediante entrenamiento en técnicas de control para la ansiedad es necesaria para que la persona con amaxofobia aprenda a manejar las señales de alarma que produce la ansiedad y que le  genera un gran malestar durante la conducción o incluso le hace evitar conducir.

Cuando el paciente cuente con unas herramientas de control eficaces y un manejo adecuado de los pensamientos que le producen miedo es cuando deberá empezar a exponerse de forma gradual, con un seguimiento que le proporcionará su psicólogo hasta que consiga vencer su fobia definitivamente.

 

Consideraciones actuales sobre el TDAH.

Consideraciones actuales sobre el TDAH.

El TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) es un trastorno que, debido a la dificultad para mantener un nivel de concentración adecuado que implica, se suele diagnosticar en los centros educativos.

En una publicación reciente, Aida De Vicente y Cristina Castilla, hacen referencia a un nuevo estudio publicado en la revista International Journal of QualitiveStudiesonHealt and Well-being, donde la comunidad científica alerta sobre los riesgos de sobrediagnóstico y sobremedicación asociada.

La explicación médica biológica es la más popularmente extendida entre el profesorado para el posterior abordaje terapéutico. Pero si se tiene en cuenta la literatura científica y las creencias erróneas popularmente extendidas, los autores de este artículo advierten de varias cosas:

  • A menudo el TDAH es confundido con una inmadurez en el niño propia del desarrollo normal.
  • Un diagnóstico de TDAH no explica la causa del problema, ni tampoco implica la existencia de una enfermedad biológica subyacente.
  • El cerebro de un niño con TDAH no es diferente del cerebro de un niño normal.
  • Los estimulantes no han demostrado una eficacia a largo plazo. En algunos casos no se han visto diferencias entre niños medicados y no medicados, incluso se han observado peores resultados en niños medicados a largo plazo.
  • El diagnóstico de TDAH conlleva serias desventajas para el desarrollo normal del niño, tal como el efecto Pigmalión.
  • Determinados cambios ambientales como incrementar la actividad física, fomentar el aprendizaje lúdico y reducir el número de alumnos por aula, son eficaces en un 20% de los casos.

Los autores de este estudio hacen mención a la necesidad de trabajar desde el aula, desde el punto de vista en el que si se realizan pequeñas modificaciones en el aula,  los niños pequeños y en particular los diagnosticados de TDAH mejoran significativamente. Si se hacen cambios como aumentar el tiempo para realizar actividad física, se establece una metodología de enseñanza basada en el aprendizaje lúdico y se reduce el número de alumnos por aula, se estima que el diagnóstico de TDAH no sería necesario en el 20%de los niños de educación secundaria.

El proceso psicológico del arrepentimiento.

El proceso psicológico del arrepentimiento.

Desde la psicología se ha visto la necesidad de estudiar el proceso cognitivo del arrepentimiento, este aspecto del ser humano que sin duda es fundamental para el cuidado de nuestras emociones.

En la vida cotidiana solemos tener la necesidad de tomar decisiones en muchos momentos, y estos momentos no son tan transcendentales siempre. Una simple decisión sobre la calle por la que debo caminar hoy para llegar a mi lugar de trabajo, u otra decisión sobre si salgo con los amigos esta noche o me quedo en casa viendo una película, puede tener consecuencias emocionales positivas o negativas importantes para nosotros.

Hay personas que ponen en marcha con mucha frecuencia un proceso cognitivo mediante el cual cuestionan sus decisiones anteriores, de la misma forma que a veces el pensamiento se empeña en acudir a un recuerdo que les transmite sobre todo preocupación o tristeza y que, aunque pongan todo su empeño en quitarlo de su cabeza, no lo consiguen siempre.

No cabe duda que nuestras actuaciones conllevan una decisión previa que son producto de la situación del momento, con un sinfín de variables situacionales, emocionales, etc. que nos influyen y llevan a tomar esa decisión. Pero ocurre que volver a evaluar algo que hemos decidido ya nos puede, con mucha frecuencia, hacer caer en sentimientos negativos que conllevan tristeza o preocupación. La explicación reside en el cambio de las variables que antes nos hicieron tomar la decisión por otras distintas, situacionales o emocionales del momento presente. Sin duda la experiencia nos hace crecer y cosas que quizá hicimos de una manera, en un momento posterior de nuestra vida la haríamos de distinta manera.

Entender este proceso como algo natural, producto de nuestra evolución madurativa, debe hacernos sentir bien, por el contrario dedicar un tiempo a evaluarnos y dar rienda suelta al recuerdo sin cuidar este aspecto tan importante puede marcar el inicio de una sintomatología ansiosa que puede más tarde, llevarnos a estados depresivos.

Por esto es importante cuidarse de que: “Muchas veces en la vida las personas olvidan lo que deben recordar y recuerdan lo que deben olvidar…”

 

Las autoafirmaciones positivas.

 

Las autoafirmaciones positivas.

Las autoafirmaciones son aquellas cosas agradables que te dices a ti mismo acerca de aquello que has conseguido, de cómo eres  o de lo que estás consiguiendo cuando trabajas, no se trata de ser idealista, se trata de reconocer  tus aciertos y tus virtudes. Pero esto no resta importancia a la necesidad de saber también reconocer tus errores.

Estas autoafirmaciones pueden ser personales o interpersonales:

  • Personales, son aquellas que nos decimos a nosotros mismos y para las que utilizamos un lenguaje interno (buen trabajo,estoy guapo…)
  • Interpersonales, son aquellas que decimos sobre nosotros mismos pero cuando estamos en relación con otras personas (he realizado un buen examen, estuve muy simpática cuando me presentaron a sus amigos…)

Cuando nos reconocemos y nos decimos cosas positivas conseguimos varias cosas:

  • Nos sentimos bien, nos motivamos y estamos más a gusto con nosotros mismos.
  • Nos damos seguridad, tenemos inquietud por superarnos y por consiguiente nos damos cuenta que los demás también nos valoran.
  • Damos a conocer a los demás, también, nuestros aspectos positivos.
  • Nos ayuda a creer en nosotros mismos y eso nos da confianza.

Pero hay muchas personas que esto no lo hacen, se dedican a valorar mucho a los demás pero  nada a ellos mismos, como si lo que ellos fuesen o hiciesen no tuviese importancia. Esto  hace mucho daño al que lo padece y es necesario cambiarlo.

Hay que analizar las cosas en su justa medida y eso significa reconocer tanto los aciertos como los errores, los primeros para potenciarlos y los segundos para corregirlos. Nuestros aciertos no son menos importantes que los errores, eso es totalmente falso y cuando pensamos esto nos hacemos inseguros, le damos demasiada importancia a lo que los demás piensan de nosotros mismos y nos creemos siempre juzgados por otras personas que consideramos valen más que nosotros. Esto nos hace tener la percepción de que no tenemos la capacidad suficiente para enfrentarnos a algunas situaciones que se nos presentan en el día a día, por lo que nos convertimos en seres vulnerables a la crítica, con cualquier comentario se nos puede hundir en la más terrible de las miserias, pues no sabremos o no nos atreveremos a defender nuestra postura ni nuestras razones y siempre creeremos que los demás tienen más razón que nosotros porque los vemos mejores y más preparados que a nosotros mismos, aunque realmente no sea así.

Ser objetivos con nosotros mismos, saber reconocer nuestros aciertos y también, por supuesto nuestros errores, nos hace más fuertes, más seguros y cuando escuchamos una crítica o un comentario del tema que sea, sabremos distinguir lo que nos aporta y lo que no y cambiar aquello que es mejorable y no hacer caso a lo demás.

En definitiva saber reconocer nuestras virtudes nos hace relacionarnos con la gente sin miedo, con seguridad y sabiendo que “YO TAMBIÉN VALGO MUCHO…”

La anorexia infantil.

 

La anorexia infantil.

Cuando hablamos de anorexia, la mayoría de nosotros pensamos en el chico o chica adolescente que, debido a una distorsión en la percepción de su imagen corporal, le lleva a negarse a comer. Pero habitualmente sabemos que, además de la necesidad de abrirnos a  más rangos de edad, también se viene estudiando algún tipo de anorexia infantil, donde el niño se niega a comer.

Tipos de anorexia infantil:

  • Anorexia del lactante: Es poco frecuente y va asociada por lo general a alguna otra enfermedad. Aunque en alguna ocasión puede aparecer debido a la relación que establece con su madre, ya que el niño es muy sensible a los estados de ánimo de la madre y cuando está afectada percibe inseguridad o miedo que le hace sentir confusión, lo que le lleva al rechazo al pecho o al biberón. Creando así un círculo vicioso debido a que como la madre se preocupa por la situación, ésta empeora.
  • Anorexia psicógena: Imponer excesiva cantidad de comida, obligar a que terminen todo aunque sea demasiado, provocar relaciones conflictivas con la comida y fomentar malos hábitos de alimentación pueden hacer que el niño se niegue a comer. La reeducación será necesaria para resolver el problema. Los hábitos que adquieren en la infancia determinan en qué medida la relación que los niños tienen con la comida puede desembocar en un problema de anorexia infantil. Por ello sabemos que desde estos momentos ya hay que estar atentos para prevenir alteraciones de la conducta alimentaria.
  • Anorexia funcional: Este tipo de anorexia suele aparecer alrededor delos dos años de edad y consiste en inapetencia alimentaria debido a que se desacelera el crecimiento y las necesidades energéticas.
  • Anorexia nerviosa: Suele surgir en la pubertad, aunque aumentan los casos en edades más tempranas y en personas adultas de entre treinta y cuarenta y cinco años. Este tipo de anorexia necesita de un tratamiento por un equipo multidisciplinar, debido a la complejidad del trastorno.

El trastorno en sí consiste en una distorsión de la imagen corporal y un miedo desproporcionado a coger peso.

Factores que influyen en la anorexia:

  • La aparición de cambios físicos.
  • Comentarios acerca del aspecto físico por parte de otras personas.
  • Dar excesiva importancia al deporte como forma de moldear la silueta.
  • Infelicidad, malestar, descontento general o estrés que no se sabe gestionar de forma adecuada.
  • Baja autoestima, necesidad de aprobación por parte de los demás, dependencia, introversión, timidez, culto al cuerpo, etc.
  • Preocupación excesiva en la familia por las dietas, conflictos familiares, malos hábitos alimentarios, carencias afectivas, rupturas conyugales, exceso o falta de normas.
  • En menor medida factores genéticos.

La anorexia es una enfermedad muy grave que puede llevar a la muerte, es importante que se detecte precozmente de manera que se pueda intervenir con prontitud. Además normalmente la anorexia requiere un tratamiento multidisciplinar y coordinado en el que la familia y el entorno juegan un papel determinante.

Coger el ritmo, pero sin estrés.

Coger el ritmo, pero sin estrés.

En estos momentos nos encontramos inmersos en un proceso rutinario donde ya se están llevando a cabo una serie de actividades propias de la época invernal, aunque aún no haya aparecido la temperatura  fría típica y esperable de estas fechas.

Hoy en nuestro blog me decido a publicar este artículo, basándome en la importancia de coger el ritmo sin estrés y de adoptar un enfrentamiento adecuado a la actividad diaria, muchas veces rutinaria, que acabe con el estrés y con las exigencias extremas que consiguen  llenar el  “vaso de la ansiedad”  y afecta de tal manera  que alguien pueda sentirse mal y apesadumbrado.

La percepción de que debes hacer más cosas de las que tu tiempo real te permite puede generar tan elevada sensación de malestar que puede acabar produciendo una sintomatología ansiosa de la cual ya no puedas salir solo.

Acuérdate de que la ansiedad es una señal de alarma. Tal como puede ser el dolor ante la dolencia  fisiológica, la ansiedad aparece para advertirte de que ya estás al límite, ya estás dejando rienda libre al ritmo frenético de tu vida que te invade y te hace que no puedas o no sepas parar.

La ansiedad comienza a manifestarse, a veces por diversas sensaciones físicas que pueden pasar al principio inadvertidas, pero que si no les haces suficiente caso, pasan a ser otras más intensas.

Desde una simple molestia en la mandíbula, dolores musculares en la espalda, reflujo, meteorismo, sensación de mareo… La ansiedad comienza por enviarte señales leves o menos preocupantes para tu salud, pero más adelante continúa con otras más intensas, donde ya tu salud puede verse notablemente resentida.

Los pensamientos son muy importantes en esta situación y podríamos decir que son claves para que el “vaso de la ansiedad” se vaya llenando más o menos. Por ejemplo, pensamientos típicos que acuden a las persona con ansiedad y que le llenan muchísimo el vaso son “me estoy volviendo loco” o “tengo una enfermedad que me llevará pronto a la muerte”.

Por esto, analizar los pensamientos adecuadamente y poner un buen control,  mediante el cual haya un filtro eficaz donde los pensamientos ansiosos se dejen a un lado, es un objetivo fundamental de la psicoterapia cognitiva para el manejo adecuado de la ansiedad.

 

Vamos a poner de moda “ir despacito”.

 

Vamos a poner de moda “ir despacito”.

En este mundo dinámico donde todo va cambiando tan deprisa que a veces nos cuesta un enorme trabajo seguir el ritmo impuesto… a veces todas las exigencias de la sociedad que nos empuja y otras veces nuestras propias exigencias que nos hacen desvanecer por el esfuerzo acumulado.

Nos dejamos llevar, no atendemos a las recomendaciones que nos llegan, seguimos con la cabeza mirando abajo empecinados en seguir el camino marcado pero no nos planteamos si por este camino vamos bien, a veces, nuestra salud se pone en riesgo si continuamos por él, pero no le damos importancia, la salud no es importante…?

En las consultas de salud mental cada vez se ven más personas que acusan este cansancio, hartos de soportar cada día la invasión de la prisa que les exige un estilo de vida erróneo del que no saben salir y creen que es la única alternativa.

Es curioso que además estas personas se resisten a la psicoterapia e incluso, inmersos en un tratamiento psicofarmacológico se rebelan ante él porque, aunque el profesional en salud mental le ofrezca una explicación clara y convincente del por qué es necesario un cambio en su estilo  de vida, un giro hacia un ritmo “despacito”, no acaban de aceptarlo ni decidir ir hacia  ese camino de la salud.

Cuánta dependencia hemos generado, dependencia sin duda negativa y que les hace vivir en un “sin sentido” para llegar a ninguna parte, un lugar en el que sin duda el logro va a ser el daño emocional, el estrés, la ansiedad, la depresión. ¿Estamos realmente entendiendo nuestros objetivos en salud?

Realmente, si en esta vorágine fuéramos capaces de parar  e hiciéramos una valoración donde analicemos los logros personales que se habrían conseguido manteniendo este ritmo tan frenético que provoca claramente estrés y afecta a la salud emocional de cada persona, en contraposición con las enormes ventajas de haber planteado un estilo de vida sano donde el estrés se mantenga alejado y la base fuera ir “despacito” por la vida, se concluiría sorprendentemente que el beneficio global será con creces mayor si la decisión fuera una vida enfocada en un fin claro, el de la salud mental de la persona.

 

La obesidad infantil genera problemas psicológicos.

La obesidad infantil genera problemas psicológicos.

Entre el 26 % y el 29% de los niños españoles padecen obesidad, teniendo en cuenta que en los últimos años este porcentaje esta duplicándose.

La obesidad es una acumulación excesiva de grasa en el organismo provocando un sobrepeso, esto, en la mayoría de los casos provoca problemas tanto físicos, como hipertensión, diabetes, colesterol, alteraciones respiratorias y dificultades de movilidad que les impide hacer determinados ejercicio y deportes propios de la edad, por lo que ocasiones provoca aislamiento. Pero también genera problemas psicológicos, tales como la baja autoestima, que en ocasiones acarrea malos resultados académicos, alteraciones en la autopercepción e introversión.

Las causas de esta epidemia fundamentalmente radican en la alimentación y en el estilo de vida sedentario.

Factores que influyen:

  • Los factores genéticos son muy importantes, pero muchos estudios concluyen que son muy determinantes los factores ambientales y familiares.
  • La conducta alimentaria: los hábitos alimenticios, la dieta. El abuso de la comida rápida y la bollería es muy perjudicial y no puede ser integrada en la dieta habitual. Es muy importante integrar en el hábito de los niños la fruta, verdura, bocadillos para merendar y eso solo se consigue si desde el principio se insiste en que no hay otra alternativa posible.
  • Es muy importante destacar que a veces los niños comen para calmar la ansiedad o por aburrimiento, es necesario tener horarios de comida establecidos (cinco veces al día) y no permitir que el niño coma entre comidas.
  • La cantidad ingerida debe ser la adecuada para su edad y no insistir para que coma mas, no pasa nada si en alguna ocasión se deja algo en el plato, comer algo mecos en alguna ocasión o algún día no debe ser motivo de preocupación.
  • En la rutina semanal debe haber espacios para el ejercicio físico. Fundamental que desde pequeños practiquen algún deporte pues esto siempre va a ser beneficioso pues

ayuda a disminuir el sobrepeso, evita la aparición de enfermedades cardiovasculares, fortalece huesos y músculos, ayuda a desarrollar destrezas motoras, facilita la relación con sus coetáneos, tiene efectos positivos en el estado de ánimo y fomenta la autonomía, entre otras ventajas.

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La potomanía.

La potomanía.

La potomanía  consiste en la ingesta de líquidos de forma compulsiva, no solo de agua sino que también puede ser de otros elementos como zumos, bebida refrescantes, etc. Es decir, cualquier bebida cuyo fin sea eliminar la sensación de sed.

Esta necesidad parte de una irregularidad en el llamado “centro de la sed” que reside en el hipotálamo, que en este caso demanda una cantidad excesiva de ingesta de líquidos.

Una persona normal debería ingerir al día una cantidad de líquido que oscila entre los dos y tres litros para mantener un buen nivel de hidratación y un buen estado de salud general.

Pero las causas de la potomanía no son exclusivamente esta irregularidad, de hecho no suele darse este problema en personas sanas, sino que está asociada a algunas patologías de origen emocional. Suele aparecer este problema de potomanía en personas que padecen sintomatología ansioso depresiva, anorexia, demencias, esquizofrenia, etc.

La base que sustenta este consumo de líquidos es un nivel alto de ansiedad y una necesidad de alivio, que en este caso se realiza de manera inadecuada. Pues la ingesta de líquido genera una sensación relajante que suscita un  placer momentáneo que conseguirá que se mantenga en el tiempo esta necesidad de consumo, buscando lograr la misma sensación placentera con la ingesta de más líquido.

El paciente diagnosticado de potomanía puede llegar a consumir hasta diez o más litros de agua al día, algo que será muy negativo debido a  la intoxicación que esto produce. Esta intoxicación por agua tiene unas consecuencias muy negativas en nuestro organismo, como son la disminución de niveles de sodio, cloro o potasio. Todo esto puede producir en última instancia un daño neurológico que impida el normal funcionamiento de las neuronas y en algunos casos puede llegar a producir la muerte.

El tratamiento adecuado se basa en controlar conductualmente que el paciente reduzca la cantidad de líquidos que ingiere, para ello nos apoyamos en estrategias para ayudar al paciente a controlar adecuadamente su nivel de ansiedad.

La vuelta a la rutina afecta a los más pequeños de la casa.

La vuelta a la rutina afecta a los más pequeños de la casa.

La vuelta a la rutina no solo afecta a los mayores sino que también afecta a los más pequeños de la casa, sobre todo a aquellos que acuden por primera vez al colegio, como son por ejemplo los niños de tres años que entran por primera vez en un curso escolar con asignaturas, horarios, lejos de sus padres, etc. También afectará mucho a los niños que pasan de la educación primaria a la secundaria, sobre todo a aquellos que tienen que cambiar de centro escolar.

Los niños más pequeños que entran a jardín de infancia también pueden sentirse extraños ante un cambio tan importante como este, aunque son más pequeños y por tanto, pueden adaptarse mejor a la situación, aunque no sin tener en cuenta que estarán lejos de sus padres y no tendrán ese apoyo paternal que han tenido anteriormente.

Los niños de tres años y cuatro son los que más se sienten afectados, para ello el colegio propone un período de adaptación que puede variar entre una semana y tres, en este período  el colegio adaptará un horario que será mayor conforme vayan pasando los días. Podemos ver cómo en los primeros días, aunque en algunos casos puede llegar a durar bastante tiempo, los niños lloran, muestran rabietas o incluso llegan a vomitar en la entrada al colegio y no quieren separarse de su madre o padre.

¿Qué podemos hacer para evitar esta circunstancia?

Es importante que vayamos preparando a nuestro hijo semanas antes para la nueva aventura que le espera, por ejemplo, podemos hacerle partícipe de las compras del material escolar, podemos pasear delante del colegio  mostrándole que ese va a ser su nuevo cole y que va a hacer muchos amigos con los que podrá jugar.

En el caso de los más mayores que pasan de la educación primaria a la secundaria, debemos tener en cuenta que entran en otra etapa, incluso pueden empezar a juntarse con niños  mayores. Debemos tener paciencia con los estudios, al principio pueden verse en una situación de angustia debido a que el horario del instituto aumenta y las asignaturas también, debemos decirle que no se preocupe y que este muy tranquilo. En el caso de que el niño cambie de centro escolar porque en su antiguo colegio no se disponga de estudios superiores, probablemente entrará con sus antiguos compañeros y esto le hará sentir más reconfortado.

En todo cambio de ciclo nuestros hijos necesitan un poco de tiempo para poder adaptarse a la nueva etapa que les espera. Nuestro apoyo, dedicación y paciencia harán que lo consigan más rápidamente.